Dehesas y Granjas

Cuidando de animales únicos

Un jamón tiene que ser bueno por su sabor, por lo beneficioso que sea para el organismo y, también, porque venga de un animal criado y cuidado como se merece: de forma ética y que asegure su bienestar. Veamos como son las dehesas y las granjas en las que crecen los cerdos.

LAS DEHESAS

Las dehesas

Una vida en libertad

En las dehesas de la península Ibérica, viven al aire libre los cerdos ibéricos de bellota. Este es un paisaje único en el mundo: una tierra de lomas suaves, encinares y arroyuelos frescos, fruto de la interacción respetuosa entre el hombre y la naturaleza. Aquí, los animales pasan sus últimos meses en total libertad, disfrutando, caminando y alimentándose a su antojo de todo lo que les ofrece la tierra: hierbas aromáticas, pastos, agua fresca… y bellotas.

Bellota

La bellota: la clave de todo

Las bellotas de las encinas y quejigos son un tesoro gastronómico en sí mismas. Con un alto contenido en ácidos oleicos poliinsaturados (omega 3 y 6), aminoácidos esenciales y oligoelementos, cada uno de estos frutos aporta una enorme cantidad de nutrientes que el cerdo ibérico fija en sus grasas. Por eso, el cerdo ibérico de bellota es sano, y su grasa también (de hecho, tiene una composición muy parecida al aceite de oliva virgen).

Bienestar animal

El respeto por la ética y el bienestar animal es un asunto muy serio en España. Por eso, todos los cerdos se crían, tanto en granjas como en dehesas, bajo rigurosos controles para asegurar su confort físico, sanitario y emocional.

LAS GRANJAS

Granjas

Granjas cada vez mejores

Las granjas de cerdos de hoy en día son seguras, cada vez más sostenibles y respetuosas con el bienestar de los animales: tienen suficiente amplitud en los corrales, buenas camas de paja fresca en el caso de los cerdos ibéricos, luz natural, temperatura y ambiente controlados… Es muy importante que los animales estén cómodos, tanto por cuestiones éticas como para la calidad final del jamón.

El pienso
                        perfecto

El pienso perfecto

La alimentación del animal es básica para el resultado final del producto. Es muy importante que los piensos hayan sido diseñados específicamente para cada raza y cada edad, y que hayan sido elaborados en molinos propios, utilizando únicamente las mejores variedades de cereales y leguminosas.